Idea clave: la ansiedad no significa “ser débil”. Es una respuesta del cuerpo ante situaciones que siente amenazantes. Con un plan claro puedes recuperar el control y cuidar tu boca sin sufrimiento.
Aviso importante: si tomas ansiolíticos, que sea por indicación de tu médico/psiquiatra y coméntalo con tu dentista antes de la cita.
1) Antes de la cita: prepara cuerpo y mente (20 minutos)

La ansiedad suele aparecer antes de la consulta. Por eso, lo que haces en la mañana marca la diferencia.
Tu rutina express (paso a paso):
- Desayuna bien. No llegues en ayunas; evita picos de azúcar y mareos. Un desayuno ligero con proteína y algo de carbohidrato funciona bien.
- Medicación pautada (si la tienes). Tómala a la hora indicada por tu médico para que haga efecto a tiempo.
- Respiración 4-4-6 (x3). Inhala en 4, sostén 4, exhala en 6. Alarga la exhalación; es una señal de calma para el sistema nervioso.
- Llega con margen. Deja un colchón de tiempo para estacionarte, ir al baño y sentarte unos minutos. Las prisas alimentan el estrés.
- Ten tus dudas a la mano. Apunta preguntas en el móvil. Ver preguntas resueltas reduce la rumiación.
En mi consulta lo digo así: “llegar desayunado y con tu medicación pautada te baja dos escalones de ansiedad”.
Si quieres conocer quién te atenderá y cómo trabajamos, visita Quiénes Somos. Si prefieres ver el mapa de tratamientos mira ahora nuestros Servicios.
2) Durante la consulta: tú llevas el control (de verdad)
La meta no es “aguantar”, sino sentirte al mando. Estos son nuestros básicos en clínica:
Señal de pausa
Antes de empezar, acordamos un gesto simple (levantar la mano). Si lo haces, paramos. Así evitas sentirte atrapado/a.
Frase que uso mucho: “si necesitas pausa, la haces: tú mandas”.
Distractores que funcionan
- Música con tus audífonos.
- Foco visual (mirar un punto, una pantalla con paisajes).
- Conversación por tramos: te explico lo mínimo necesario, sin abrumar.
- Tapping (golpecitos suaves con los dedos) para “aterrizar” al cuerpo.
Cómo minimizamos la incomodidad
- Anestesia lenta y tópica previa para reducir el pinchazo.
- Instrumentos “en frío”: primero te los muestro y los tocas sin que estén en marcha.
- Tratamiento por etapas: dividimos en citas cortas si te ayuda.
Al final notas que pudiste decidir, parar, preguntar y continuar. Ese recuerdo positivo “reentrena” tu cerebro para la siguiente cita.
3) Si tu ansiedad es alta: opciones clínicas y apoyo psicológico
Cada persona es distinta. En algunos casos conviene añadir herramientas clínicas y terapéuticas.
Sedación consciente (explicado fácil)
- Óxido nitroso (gas de la risa): te relaja, sigues consciente, cooperas y el efecto se va al terminar. Ideal para limpiezas profundas, empastes o cirugías menores.
- Sedación IV (intravenosa): para tratamientos largos o fobia marcada. Siempre con monitorización y personal entrenado.
Antes de cualquier sedación revisamos tu historia clínica, medicamentos actuales y si hay contraindicaciones. La seguridad es lo primero.
Terapia y medicación
- Terapia cognitivo-conductual: ayuda a disminuir el miedo con exposición gradual y técnicas de afrontamiento.
- Ansiolíticos: solo si los indicó tu médico. Si ya tomas, dinos cuándo y cuánto.
Señales de que conviene derivar a salud mental
- Ataques de pánico repetidos.
- Evitación completa por años.
- Ansiedad que impide la vida diaria.
Derivar no es fracasar: es sumar especialistas para que tu tratamiento sea posible y cómodo.
Te compartimos una guía sencilla sobre sedación consciente y dudas frecuentes (cómo se siente, cuánto dura, seguridad). Sedación consciente: preguntas y respuestas.
4) Primera visita de familiarización: así funciona (y qué NO haremos)
La primera vez no tiene por qué incluir tratamiento. De hecho, con ansiedad intensa, la mejor puerta de entrada es una visita de familiarización.
Qué haremos:
- Charla breve para identificar detonantes (sonidos, agujas, olor, sensación de ahogo).
- Recorrido por la clínica y presentación de instrumentos en frío.
- Fotos y, si te sientes bien, una limpieza suave o solo planificación.
- Un plan por etapas con prioridades y tiempos realistas.
Qué NO haremos:
- Procedimientos largos si llegas muy activado/a.
- Sorpresas. Te explico el “qué” y el “por qué” antes de cada paso.
Resultado: sales con una experiencia positiva, pasos claros y la sensación de “sí puedo”.
5) Checklist exprés (guárdalo o imprímelo)

- Desayuna.
- Si tienes medicación pautada, tómala a tiempo.
- Llega con margen.
- Respira 4-4-6 (x3) antes de entrar.
- Dinos qué te asusta (sonidos, agujas, dolor, sensación de ahogo).
- Señal de pausa: acuerda tu gesto.
- Usa música o un foco visual.
- Citas por la mañana si ese horario te calma.
- Divide los tratamientos en etapas.
- Agenda la siguiente cita antes de irte (evita que la ansiedad vuelva a subir).
Cuando estés listo/a, contáctanos desde Contacto/Cita y prepara tu primera visita tranquila.
6) ¿Manchas o color? Empieza por lo sencillo
A veces el miedo nace de pensar que “me harán algo fuerte”. La realidad es que muchos casos mejoran mucho con tratamientos suaves:
- Blanqueamiento profesional para mejorar el color sin procedimientos complejos.
- Pulido y resinas aditivas para pequeños bordes o diastemas.
- Higiene guiada para recuperar brillo y sensación de limpieza.
7) Mini-casos reales (resumen corto)
Caso 1: “Me tiemblan las manos desde que entro”
Plan: primera visita sin tratamiento, respiración 4-4-6, señal de pausa, música. Segunda visita: limpieza con óxido nitroso. Resultado: experiencia positiva y vuelta a revisiones cada 6 meses.
Caso 2: “Quiero arreglarme, pero odio las agujas”
Plan: gel anestésico, técnica lenta, explicación por tramos, dos citas cortas. Resultado: empastes sin dolor y paciente sorprendido de lo “llevadero” que fue.
Caso 3: “Años sin ir; me da pánico”
Plan: familiarización, fotos, agenda de 3 etapas (higiene → restauraciones pequeñas → control). Apoyo de su médico para medicación. Resultado: control recuperado y autoestima arriba.
8) Tabla rápida: síntoma → acción
| Si te pasa… | Prueba esto primero | Y si sigue… |
|---|---|---|
| Nudo en el estómago antes de salir | Desayuno ligero + respiración 4-4-6 | Llega con 15–20 min de margen |
| Taquicardia al sentarte | Música + foco visual | Señal de pausa y divide el procedimiento |
| Miedo a “perder el control” | Acordar la señal de pausa | Visita de familiarización sin tratamiento |
| Pánico a las agujas | Anestesia tópica + técnica lenta | Valorar óxido nitroso |
| Evitación total por años | Cita de conversación y planificación | Derivar a terapia y considerar sedación |
9) Preguntas frecuentes
¿Es normal tomar ansiolítico antes del dentista?
Sí, si tu médico lo indicó. Avísanos dosis y hora para planificar tu cita de forma segura.
¿Qué se siente con sedación consciente (óxido nitroso)?
Ligera sensación de calma y “desconexión” de la preocupación. Sigues consciente y puedes hablar. Al terminar, el efecto se va.
¿La anestesia duele?
Usamos anestesia tópica y técnica lenta para que sea lo más cómoda posible. Y recuerda: puedes pedir pausa.
¿Y si me da pánico a mitad de la consulta?
Paramos, respiramos contigo, retomamos por tramos o reprogramamos. La idea es que salgas con una experiencia positiva.
¿Qué hago si llevo años sin ir?
Empieza por una visita de familiarización. Nada agresivo en la primera cita. Haremos un plan paso a paso.
¿Puedo mejorar mi sonrisa sin “cosas fuertes”?
Muchas veces sí: blanqueamiento, pulido y resinas mínimas. Si te interesa, revisa opciones en Servicios.
Así se ve una consulta con nosotros 😉👇
Agenda tu valoración tranquila
Si la odontofobia te frenó hasta hoy, damos el primer paso juntos. Agenda tu visita de familiarización: haremos el plan a tu ritmo, con señal de pausa, distractores y, si hace falta, sedación consciente.
👉 Pedir Cita / Contacto
Conclusión
Controlar la ansiedad para ir al dentista es posible cuando recuperas el control: desayuno, respiración, señal de pausa, distractores y un plan por etapas. Si lo necesitas, suma sedación consciente y apoyo terapéutico. Lo importante no es “aguantar”, es cuidarte con respeto a tu ritmo. Nosotros ponemos la paciencia y las herramientas; tú decides el paso.



